Evaluación, Reflexión y Retroalimentación

La retroalimentación y evaluación son elementos clave del proceso de aprendizaje

Evaluar y retroalimentar son dos procesos que se complementan para ayudar a los estudiantes a aprender de forma efectiva y profunda. Por medio de las evaluaciones podemos medir el desempeño de lo estudiantes en el curso y brindarles la retroalimentación e información necesaria para guiarlos en cómo pueden mejorar y alcanzar las metas de aprendizaje establecidas en el programa del curso. 

La retroalimentación efectiva (Ambrose, Bridges, DiPiero, 2010):

  1. Guía a los estudiantes para que ellos puedan adaptar y ajustar sus estrategias de aprendizaje. Enfoca a los estudiantes en el conocimiento y habilidades clave para cada curso.
  2. Guía al profesor para que pueda adaptar y ajustar el diseño y facilitación en clase para apoyar de mejor forma las necesidades de aprendizaje de los estudiantes. Le permite ver qué entienden y se llevan los estudiantes de las ideas, temas y conceptos estudiados en clase.
  3. Guía a los estudiantes para que se conviertan en personas independientes y auto reflexivas, y críticas de su propio trabajo.
  4. Estimula la reflexión, la interacción y el diálogo sobre el proceso de aprendizaje.
  5. Estimula el que los estudiantes se sientan animados y motivados para mejorar porque saben lo que necesitan hacer y tienen las herramientas para alcanzar los objetivos de aprendizaje del curso.

Para apoyar el proceso de aprendizaje de los estudiantes, la retroalimentación debe ser:

  1. Constructiva: además de resaltar las fortalezas y debilidades de un trabajo o proyecto determinado, debe establecer formas en las que el alumno puede mejorar su trabajo. 
  2. Oportuna y rápida: Brinda comentarios y sugerencias mientras el trabajo evaluado aún está fresco en la mente del estudiante y antes de que el estudiante pase a tareas posteriores que requieren de las habilidades aprendidas en la tarea anterior. 
  3. Constante: Luego de recibir retroalimentación, los estudiantes necesitan oportunidades de aplicar lo aprendido para luego recibir más retroalimentación. Recomendamos pedir que el mismo trabajo se entregue varias veces para que los estudiantes puedan leer, analizar e incorporar la retroalimentación recibida e incorporar los cambios en un trabajo posterior. Por ejemplo, la entrega de un ensayo final se puede dividir en entregas múltiples. Los estudiantes pueden entregar primero la estructura general del ensayo, luego de obtener retroalimentación sobre esta, entregar una segunda estructura. Armados de retroalimentación, escribir su primer borrador, obtener más retroalimentación, pulir el borrador, etc. 
  4. Significativa: debe enfocarse en las necesidades individuales, estar vinculado a criterios de evaluación específicos y ser recibida a tiempo para beneficiar el trabajo posterior.
  5. Clara: Los estudiantes están aprendiendo a aprender. Esto requiere que ellos puedan identificar la cualidades de un buen trabajo y reconocer los aspectos a mejorar. Para que ellos aprendan a identificar y reconocer esta cualidades, los estudiantes pueden hacer autoevaluaciones y evaluaciones entre pares. Para que esta dinámica sea efectiva debes dar una explicación clara sobre la lógica de la actividad y comunicar las expectativas de cada tarea. Las rúbricas y el programa y objetivos del curso son de gran ayuda para esto.

La retroalimentación es valiosa cuando se recibe, se entiende y se actúa sobre ella. La forma en que los estudiantes analizan, discuten y actúan sobre la retroalimentación es tan importante como la calidad de la retroalimentación por sí misma (Nicol, 2010). A través de la interacción que los estudiantes tienen con la retroalimentación, llegan a comprender cómo desarrollar su aprendizaje.

 

Preguntas a considerar al planificar evaluaciones (Wiggins, Grant, & McTighe, 2005)

  • ¿Qué evidencia demostrará que los estudiantes entienden y han aprendido los objetivos del curso?
  • ¿Qué evidencia se necesita recopilar para demostrar que se han logrado los resultados deseados del curso?
  • ¿Pueden los estudiantes demostrar su comprensión a través de tareas, prácticas, y resolución de problemas y casos?
  • ¿La evaluación se basa en criterios que están directamente alineados con los objetivos del curso?
  • ¿Los formatos de evaluación son lo suficientemente variados para proporcionar evidencia del aprendizaje?
  • ¿Se pueden usar las evaluaciones como retroalimentación para estudiantes e instructores?
  • ¿Se alienta a los estudiantes a autoevaluarse?

Al momento de dar retroalimentación, considera incluir variación por medio de:

  1. Perspectivas variadas: ¿Quién da la retroalimentación? Puede ser por parte del profesor, compañeros (evaluación entre pares), uno mismo (autoevaluación), invitando a un experto de fuera a dar retroalimentación, por medio de una pasantía, etc.
  2. Distintos medios y formatos: ¿Cómo se da la retroalimentación? Se puede hacer uso de herramientas digitales y multimedia como Instagram, Facebook, Perusall, Socrative, Flipgrid, etc. Para ver más herramientas y mecánicas de dar retroalimentación, lee las recomendaciones debajo de los tipos de evaluación.
  3. En múltiples momentos: ¿Cuándo se da la retroalimentación? En la primera semana de clases (diagnóstica), a mitad de una clase, antes de terminar una clase, como tarea y pase de entrada para la siguiente clase, etc. Crea oportunidades de revisión, e.g. múltiples entregas del mismo proyecto, ensayo, video, o trabajo.