30 de agosto del 2019 por Miguel Foronda
        

Cuando la pregunta se hace importante



Aristóteles comienza el primer libro de la metafísica diciendo que todos los hombres desean por naturaleza saber. Esta característica le parece tan evidente al filósofo, que no duda en generalizarla a todos los hombres. ¿A qué apunta tal afirmación? ¿Qué devela?


A partir de la afirmación de Aristóteles se puede deducir, entre otras muchas posibilidades de conclusión, que el móvil del saber no es externo al hombre, pues es parte de su naturaleza. Aristóteles, a mi manera de ver, encontraría extraño ponerle un incentivo externo al aprendizaje, como las notas por ejemplo, pues sería como darle un premio a una planta por crecer.


Sócrates, anterior a Aristóteles, está convencido que la manera más propia de hacer concebir a la razón es la pregunta, pues es la pregunta la que hace las veces de epcuela a la curiosidad. Precisamente es desde la ignorancia que el hombre comienza a interesarse por el conocimiento. Y ¿cómo saber si soy ignorante? Cuando existencialmente no he sido capaz de responder a una pregunta.


Es por eso, quizá, que parece conveniente en nuestro mundo moderno volver a la pregunta como manera de afrontar la tarea educativa.


Miguel Foronda
Profesor
Facultad Ciencias Económicas




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